Como se señala en la acción urgente 4, es fundamental generar datos específicos sobre los potenciales impactos del cambio climático en el bioma. Esta información debe ofrecer a los tomadores de decisión mayor claridad y precisión sobre estos impactos no solo en los ecosistemas, sino en las comunidades, economías nacionales y a nivel global. Hay brechas significativas de información, datos y análisis específicos enfocados en el bioma, que exigen fortalecer la generación de conocimiento regional. Esto se vuelve cada vez más urgente ante la disponibilidad de fondos climáticos –como el Fondo Verde del Clima, el Fondo de Adaptación y el Fondo de Pérdidas y Daños– que requieren sustentarse en evidencias y datos científicos sólidos para que los países puedan respaldar sus propuestas. Asimismo, estos estudios pueden ofrecer insumos clave para identificar los vacíos de financiamiento en la Amazonía.

El fortalecimiento de la producción de información y conocimiento también requiere la creación de canales de articulación con el conocimiento local y tradicional: los pueblos indígenas y las comunidades locales no solo enfrentan directamente los riesgos del cambio climático, sino que cuentan con indicadores, sistemas de monitoreo y soluciones propias de adaptación. El conocimiento generado en estos procesos territorializados y basados en la experiencia debe ser reconocido e informar las políticas de adaptación. El Panel Técnico-Científico Intergubernamental del TCA puede desempeñar un papel clave en la articulación de estas fuentes de conocimiento. 

Consolidar la capacidad regional de producción de conocimiento específico sobre el bioma implica, entre otras acciones, promover un mensaje común en foros internacionales sobre la urgencia de contar con mayor información sobre los impactos del cambio climático en la Amazonía. El llamado es a movilizar un financiamiento sustancial que fortalezca tanto la producción de conocimiento como la implementación de planes de adaptación articulados con soluciones locales, lo cual requiere no solo del compromiso de los Estados amazónicos, sino también de una contribución adecuada por parte de los países desarrollados, en coherencia con el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas..