Cuatro posiciones conjuntas para la V Reunión de Estados Parte del Tratado de Cooperación Amazónica y la COP 30 de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático 2. Promoción efectiva de la resiliencia climática Capítulos Cuatro posiciones conjuntas para la V Reunión de Estados Parte del Tratado de Cooperación Amazónica y la COP 30 de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático 1. Información y conocimiento adecuado y actualizado 2. Promoción efectiva de la resiliencia climática 3. Financiamiento adecuado y predecible 4. Hacia una visión sistémica: Meta Amazónica en los NDC La resiliencia de la Amazonía frente al cambio climático es fundamental para conservar su biodiversidad, mantener la estabilidad del clima regional y regular el ciclo global del carbono. Estudios recientes indican que más de tres cuartas partes de la selva amazónica han perdido resiliencia desde principios de la década del 2000, lo que coincide con señales de avance a un punto de inflexión ecológico (Boulton et al., 2022). Fortalecer esta resiliencia es uno de los principales desafíos que los países amazónicos enfrentan de cara al 2030. Para avanzar, es esencial promover un diálogo regional que permita construir consensos y articular acciones conjuntas, aprovechando las sinergias entre los Planes Nacionales de Adaptación (NAP, por sus siglas en inglés) establecidos en el marco de la CMNUCC. Estos planes ofrecen una base para identificar necesidades de adaptación a mediano y largo plazo, a partir del análisis de riesgos, vulnerabilidades y prioridades de acción. La alta vulnerabilidad de la Amazonía exige posicionar a nivel internacional la importancia de una mirada articulada y complementaria entre los NAP, que permita enfrentar de manera integral y regional los retos que impone la crisis climática. Un análisis conjunto de estos planes puede facilitar la construcción de una visión regional compartida; habilitar respuestas eficaces ante desafíos comunes; y fortalecer la posición de la región en las negociaciones climáticas, especialmente en el ámbito de la adaptación. Además, esta articulación podría convertirse en un criterio estratégico para orientar la asignación de financiamiento climático. El llamado es a que en coherencia con el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas, los países amazónicos reconozcan la necesidad de movilizar recursos financieros de los países desarrollados para robustecer las acciones de adaptación y resiliencia. Esta movilización debe ir más allá del financiamiento e incluir también apoyo técnico y el intercambio de conocimientos. Anterior1. Información y conocimiento adecuado y actualizado Próximo3. Financiamiento adecuado y predecible