5.1 Oportunidad: Plataforma amazónica de bioeconomía

Los países amazónicos cuentan con experiencia en el desarrollo de cadenas productivas enfocadas en bienes y servicios de alto valor y bajo impacto (SPA, 2024). El cacao, la castaña y otros frutos amazónicos han demostrado tener el potencial para integrar producción sostenible con acceso a mercados, orientada a la generación de beneficios e ingresos para comunidades. Considerando la experiencia de los países y la creación del Grupo de Trabajo para la certificación y valorización de los productos amazónicos (RES/XIV MRE-OTCA/23), así como el mandato de la resolución RES/XIV MRE-OTCA/11 –que llama a fortalecer los sistemas de producción, distribución y comercio de productos de la bioeconomía regional– los países amazónicos tienen la oportunidad de crear una plataforma amazónica de economías sostenibles que contribuya a:

  1. Impulsar el compromiso de los Estados Parte por desarrollar las condiciones habilitantes (SPA, 2023) que permitirán avanzar hacía el desarrollo de modelos con visión regional (financiamiento, infraestructura, y capacidades). 
  2. Agrupar a los productores de la región para escalar sus iniciativas, promover el acceso de sus productos a mercados locales, nacionales e internacionales, así como facilitar cooperación en la comercialización de productos. Esta medida se alinea al fortalecimiento de los sistemas de producción, distribución y comercio de productos de la bioeconomía regional al que se refiere la RES/XIV MRE-OTCA/11. 
  3. Atraer inversiones en cadenas de valor sostenibles y fuentes de financiación para proyectos de bioeconomía. La experiencia de Brasil y Guyana en el desarrollo de acuerdos bilaterales de cooperación para promover planes de inversión pública y privada en bioeconomía[19] puede orientar el diseño de propuestas regionales. 
  4. Crear un sello de certificación regional para productos amazónicos sostenibles y libres de deforestación, garantizando que cumplen con estándares de sostenibilidad y comercio justo.
  5. Crear un modelo regional de turismo sostenible, con un sistema de certificación y una plataforma de promoción regional. Este modelo puede integrar rutas transfronterizas y crear programas de intercambio entre comunidades locales para el fortalecimiento de capacidades en la gestión del turismo de bajo impacto ambiental.